Semana Santa

La ciudad de Cuenca ha recibido en el último siglo los calificativos de Ciudad Patrimonio de la Humanidad y la declaración de su Semana Santa como Fiesta de Interés Turístico Internacional.

La celebración de la Semana Santa conquense adquiere especial relieve por el trazado urbanístico medieval del Casco Antiguo, que se convierte en un espectacular escenario que nos transporta a tiempos pasados. Los desfiles procesionales adquieren una gran belleza al anochecer.

Procesiones que se suceden desde el Domingo de Ramos con La Borriquilla, acompañada de palmas y ramas de olivo y del paso de Nuestra Señora de la Esperanza; la Procesión de la Vera Cruz el lunes, la delPerdón del Martes Santo y la del Silencio el miércoles. Los días culminantes son el Jueves Santo, con la procesión de La Paz y la Caridad; y el Viernes Santo, con tres procesiones: al amanecer la delCamino del Calvario, al mediodía, en el Calvario, y al atardecer, elSanto Entierro. La última procesión de la Semana Santa conquense es la de El Resucitado, el Domingo de Resurrección.

Por su profundo arraigo entre los conquenses, destaca la procesión Camino del Calvario, conocida popularmente como las Turbas, en la madrugada del Viernes Santo. Esta procesión no deja indiferente a nadie: las turbas aparecen como "actores" encargados de representar la burla que sufrió Jesús camino de la cruz. Durante el recorrido se producen momentos de estruendo al toque de tambores y clarines, que contrastan con otros de absoluto silencio.

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